Astronautas de la Estación Espacial recibirán nuevas lámparas para estar más alertas

El ciclo circadiano se repite cada veinticuatro horas y durante este tiempo se acoplan los ritmos biológicos del hombre, de tal manera que si se produce un desajuste horario éste nos provoca trastornos como dolores de cabeza, irratibilidad o trastornos del sueño.

Cada ser tiene su propio ciclo circadiano que determina entre otras las particularidades que cada uno tenemos a la hora de levantarnos y acostarnos y nuestros momentos de mayor lucidez a lo largo del día.

Pues bien, un neurocientífico está trabajando con la NASA para desarrollar lámparas especiales que podrían ayudar a restaurar el ciclo circadiano de los agotados astronautas que trabajan a bordo de la Estación Espacial Internacional(ISS).

astronauta

George C. Brainard, neurocientífico de la Universidad Thomas Jefferson y jefe del Programa de Investigación Lumínica de esta universidad desde el año 1984, recibió la aprobación para las luces de principios de 2012 y 100 de los modelos con tecnología LED están programados para ser enviados a la NASA a mediados del 2015.

Las luces tienen tres diferentes temperaturas de color para ayudar a los astronautas a entrar en modo matutino, diurno y nocturno.

“Un astronauta en la Tierra experimenta 24 horas por cada ciclo día/noche al igual que usted y yo”, explicó Brainard, en una entrevista de 2008 con EarthSky.org. “. Ahora, cuando estos astronautas están en la estación espacial, ellos están dando vueltas al planeta cada 90 minutos. Así que han pasado de un día de 24 horas a un día de 90 minutos. “

Además de tener que lidiar con la luz brillante del sol que es reflejada por la Tierra, los astronautas en la ISS también tienen que estar preparados para trabajar a todas las horas del día, si surgen situaciones de emergencia o maniobras de atraque muchas veces tienen que hacerlas en medio de su ciclo de sueño.

El cirujano de la NASA Johnston Smith dice que los astronautas duermen alrededor de seis horas de sueño, en promedio, en lugar de las ocho y media que deberían.

De sus estudios, Brainard había encontrado que un cierto tipo de luz azul podría ser utilizada para suprimir los niveles de melatonina en el cuerpo, la hormona responsable de la regulación del ciclo del sueño. Decidió luego poner a prueba el efecto de diferentes tonos de luz, incluyendo el tono de azul encontrado, en los astronautas de una manera ingeniosa, construyendo copias de los dormitorios usados en la estación espacial y pidiendo a los voluntarios pasar horas en los espacios de tamaño reducido.

Se midieron los niveles de melatonina de los candidatos después de haber sido expuestos a diferentes lámparas y se encontró que la luz azul pura suprime la producción de melatonina más que la luz blanca, por lo que sería útil para despertar a los astronautas.

“Si se despierta un astronauta con la misión de realizar una caminata espacial de emergencia, se desea que el astronauta este completamente alerta”, explicó Brainard en la entrevista.

Anteriormente no se podía implementar esta propuesta debido a que luces de colores no permitirían a los astronautas distinguir por ejemplo los colores de los cables, pero las luces que serán empleadas ahora caen dentro del espectro de la luz blanca con tonos sutiles de color. Así al despertar la luz será más brillante con tonos azules y frescos para luego al dormir adquirir tonos rojos más pesados.

Las lámparas aun están pasando pruebas de robustez para soportar el viaje espacial pero por lo demás la gente de la NASA y del Instituto de Investigación Biomédica Espacial están listos para seguir con el plan.

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